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Published: Wednesday, November 25, 2009
Parte III: Aislados Entre la Multitud
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Alejandro Dominguez, La Raza del Noroeste Y Sharon Salyer, The Daily Herald
Wenatchee.- Consejero familiar Jorge Chacón sigue un camino ancestral para curar.
De su abuela, una curandera, a Chacón le enseñaron que todas las enfermedades son espirituales, causadas por pérdida de esperanza y fe. En la Universidad del Oeste Washington, él dijo que aprendió las mismas técnicas en cursos universitarios de psicología que su abuela le enseño. Él sólo lo aprendió en una diferente manera.
Cuando era niño, Chacón, 63, empezó a aprender las técnicas de un curandero al acompañar su abuela a visitas de personas quienes pedían por su ayuda. Él es tercera generación de curanderos en su familia.
"Sus enseñanzas empezaban con lo más básico: como sentarse, como escuchar, como ser respetuoso, como no juzgar ¿ todas esas cosas que aprendemos en universidad como terapeuta o consejero", él dijo. Su abuela también le enseñó que era importante en pasar tiempo por si sólo en silencio para que sea capaz de escuchar y ser sensible con aquéllos que él quería ayudar.
Él decidió estudiar consejería en la universidad porque quería integrar las enseñanzas de su abuela con la psicología.
"Hay mucho que aprender", dijo él. "La manera lógica para integrarlos es aprender lo más que se pueda de conceptos y teorías".
En la universidad, él escuchó ecos de las enseñanzas de su abuela en los escritos de psicólogos Carl Rogers y Carl Jung.
Ellos enseñaron que individuos tienen el poder de curarse a sí mismos. "Incluso en la consejería que hago sobre violencia doméstica, la parte espiritual siempre está ahí", dijo Chacón. "En todo lo que hago, yo combino los dos mundos. Esto es la imagen completa para mí".
Chacón ha sido consejero en especial de familias latinas en los condados Chelan desde 1994 sobre asuntos como terapia familiar, salud mental infantil, depresión y ansiedad.
Como curandero, los casos generalmente son los mismos, dijo él, pero sus pacientes frecuentemente confían más rápido en él. "Como consejero, toma más tiempo en crear esa confianza".
En ambos roles, trata de promover especialmente en los latinos la creencia en la familia, orgullo, y la importancia del respeto. En la cultura americana, se enseñan comportamientos en lugar de valores, dijo Chacón.
A veces, él viaja al oeste de Seattle para proveer servicios de curandero a personas que han viajado desde Everett y Tacoma. Aparte de su licenciatura de WWU, también es un miembro de la Comisión de Asuntos Hispanos del Estado. Servicio de Consejería y Referimiento de Consejo, grupo sin fines de lucro basado en Seattle que sirve a latinos, ha referidos pacientes a él cuando viaja a Seattle. A veces él es invitado para hablar con estudiantes de universidad sobre su trabajo combinando las necesidades psicológicas y espirituales de sus pacientes.
En seguir con la tradición de su abuela, él cree que todas las enfermedades son causadas por no llegar a términos y estar en paz consigo mismos, dijo él.
"A menudo, gente que yo veo no tienen esperanza y se sienten indefensos, ellos dejan de creer en sí mismos, perdiendo esa esperanza y fe", dijo él.
"Lo que trato de hacer es escucharlos, porque realmente eso es una medicina importante. Tu escuchas lo que ellos están diciendo y estar preparado para usar la fuerza que ellos tienen."
Mente, cuerpo son igualmente importante
Muchas culturas tienen tradición de curadores naturales, o como se les conoce en Latinoamérica, curanderos.
Ellos pueden realizar ceremonias de limpias usando velas, incienso, hierbas, huevo o piedra, dijo Dr. Mary L. Hardy, directora médica del Centro de Oncología de Simms / Mann ¿ UCLA en California.
Puede ser más efectivo en tratar a los pacientes trayendo a curadores tradicionales para hablar con pacientes que simplemente darles una prescripción, dijo Dra. Roberta Lee, directora médica para el Centro de Salud y Recuperación en el hospital Beth Israel de Nueva York.
Cuando las personas enfrentan miedo, ansiedad o pérdida, "siempre ponemos fe en líderes espirituales u otras personas que no son doctores necesariamente", dijo Lee.
Medicina que atraviesa cultura, o intenta en tratar mejor las necesidades de pacientes inmigrantes al entender sus tradiciones culturales empezó en la década de 1980, dijo Hardy.
Ese era un tiempo en que aumentaba el conocimiento del conflicto potencial entre doctores americanos y pacientes inmigrantes, quien a veces tienen una gran diferencia en definir que causa de enfermedades físicas y mentales.
Un ejemplo es a lo que se llama comúnmente ansiedad o depresión pero lo que hispanos a veces llaman susto, dijo ella.
"Tiene casi un componente mágico", dijo Hardy. "Hay cosas como esto, que no se traduce en diagnósticos occidentales".
Si los aspectos culturales son ignorados y los pacientes simplemente se les dice "está solo deprimido," el tratamiento es mucho menos efectivo, dijo Lee.
Centros Comunitarios de Salud Sea Mar tratan de combinar prácticas occidentales y tradicionales en su trato con pacientes, dijo Claudia D'Allegri, vice presidenta de tratamientos de comportamiento. La organización sin fines de lucro provee servicios de salud médica y mental en el oeste y centro de Washington. Está abierto para cualquier tipo de paciente pero se especializa en servir a los hispanos.
Si los pacientes son tratados con medicina occidental pero ellos creen que necesitan algo más, "ellos no desarrollan confianza en nosotros", dijo ella. "Necesitas ser capaz de responder a sus necesidades culturales para desarrollar confianza".
Por ejemplo, en culturas latinoamericanas no es raro que una persona diga que ha visto el espíritu de alguien en su casa, dijo D'Allegri. Sin éste entendimiento cultural, esta persona puede ser diagnosticado incorrectamente con síntomas sicóticos, dijo ella.
"El espíritu no está descansando... viene a ti para que lo ayudes con oración o que tienes que hacer algo más para él. Mucho de esto es basado en creencia cultural," dijo ella.
"A veces dices que decir, 'OK, vamos a hablar sobre eso. ¿Qué te dijeron?' Solo decir que yo creo que estás sicótico no va a ayudar con el problema".
Lo que es tabú en una cultura es normal en otra, dijo Hardy. "Si no eres sensible, no puedes proveer el tratamiento adecuado".
Para curar se requiere la participación de los pacientes para que entiendan de cualquier obstáculo que ellos encuentren, dijo Lee.
"Yo pienso que personas profesionales tienen un gran hábito de solo querer dar una prescripción, darles algo de psicología y terminar el día en lugar de conectar a la persona con el proceso y darles más sentimiento de control, de que pueden cambiar sus vidas", dijo ella.
"Nuestro manejo con estas cosas se ha vuelto tan mecanizado al punto que tan solo en tomar un medicamento, (pensamos) que eso es suficiente", dijo Lee. "Es suficiente para entumecer, pero no lo suficiente para curar a personas".
Criticando a los curadores
A pesar de que unas personas dicen que han tenido buenos resultados después de ser tratados por curanderos, curadores tradicionales han sido criticados por hacer más lento la gran necesidad del paciente para tratamiento psicológico o que están más interesados en hacer dinero que curar a sus pacientes.
Entre los críticos está Philip Leija, quien ha trabajado como consejero para Sea Mar, organización sin fines de lucro con consejeros que hablan español.
Hay un estigma y vergüenza en la comunidad hispana asociada con problemas de salud mental, dijo él. Aunque sea depresión, ansiedad u otros asuntos de salud mental, muchas familias asumen "que podemos hacernos cargo de nuestros problemas dentro de la familia", dijo él.
Miembros de familias con problemas de salud mental a menudo son escondidos en la casa hasta que tienen un completo desbalance mental, dijo.
Ir a un curandero es normal y más aceptable, dijo él, pero puede tener trágicas consecuencias.
Leija dijo que tenía un familiar, quien era un buen estudiante, empezó a tener episodios de depresión grave y después empezó a escuchar voces cuando él tenía 18 años.
Sus padres lo mandaron a que viviera con su abuela en México, donde vio a un curandero. Leija cree que su condición empeoró porque él no recibió tratamiento adecuado de salud mental. Cuando regresó a los Estados Unidos, fue hospitalizado por depresión y psicosis, dijo Leija.
El familiar, ahora un adulto, todavía vive en casa de sus padres. "Ni siquiera puede tomar el autobús", dijo Leija.
"Si se pudiera haber contactado con él antes de su partida de la realidad cuando tenia 18, probablemente no estaría donde está ahora", dijo él. "Probablemente su enfermedad mental estaría estable."
Chacón dice que él no duda en mandar a alguien con un psiquiatra si él piensa que medicamentos lo pueden ayudar. Pero hierbas también pueden ayudar en curarlo, dijo él.
Curanderos frecuentemente son asociados con superstición y magia negra, él dice, "pero yo sé que no es así".
Curanderos de verdad no van a pedir por dinero de adelanto por sus servicios, dijo él. "Una persona que cobra $500 por un trabajo para mi son falsos que usan la fe de las personas¿Gente está traumatizada por esos individuos".
Curanderos aceptarán cualquier donativo que ofrece la gente, dijo él, aunque sea una bolsa de manzanas, un plátano o un dólar. En una ocasión le dieron un perro.
"He ido a casas donde realmente no me dan nada material, pero me dan cariño, ellos me aceptan a su hogar. Eso también es un regalo".
Aceptación en aumento
La conexión entre cuerpo-mente esta aumentando en aceptación como herramienta en tratar problemas médicos. Dr. Andrew Weil, partidario de cuerpo-mente, ha salido en televisión nacional y su libro es de los más vendidos. La Sociedad Regional de Cáncer Providence en Everett ofrece servicios de masaje y acupuntura.
A pesar de eso, especialistas de salud mental todavía están batallando en adoptar y adaptarse a este concepto., dijo Chacón, incluso cuando ha habido discusiones acerca de la necesidad de un cambio en los últimos 15 a 20 años.
Curanderos usan la perspectiva holística en sus tratamientos, él dijo. "Sabemos que la comida es muy importante y animamos a individuos que¿ se cuiden bien a si mismos, incluso si son pobres, y que mediten, recen".
Él alienta a pacientes que tome té de hierbas, como de manzanilla, o de menta, "para regresar a las cosas más básicas que puedan".
"Esa es la clase de mensaje que trato de dar ¿ de que hagan las cosas que son fáciles o simples y no complicar su mundo".
Chacón dice que él entra en una clase de trance cuando realiza una curación.
Él carga con muchas de las herramientas que usa cuando está trabajando como curandero en una pequeña mochila: un tambor, maracas, plumas de halcón y águila, conchas y una cruz representando cristianismo y otras tradiciones religiosas.
El cuarto está frecuentemente iluminado con velas, con olores de incienso, y a veces trae plantas como naranja mexicana o menta.
Él dice que habla con alrededor de 20 personas a la semana sobre los problemas comunes de la vida, incluyendo divorcio, depresión, problemas en dormir, violencia doméstica, asuntos de familia, y problemas de dinero.
"Yo no curo, el Creador si", dijo él. "Todo lo que yo puedo dar es un sentimiento de paz".
"Puede tomar algo de tiempo para curar y sentirse mejor, pero lo que es importante en este momento es tener paz en tu corazón. No tienes que tener esa pesadez, ese dolor de cabeza poniéndote abajo".
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Sharon Salyer and Alejandro Domínguez’s reporting on the mental health challenges faced by Hispanics is part of a health journalism program offered through the Annenberg-California Endowment Health Journalism Fellowships, administered by the University of Southern California Annenberg School for Communication.
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